Entrevista a Lucho Rodriguez
“Tus dibujos comunican amistad con los animales”, le dijo alguna
vez Belisario Betancur a Lucho Rodríguez. Lucho, autor e ilustrador
del libro álbum ABZOO de Playco Editores, hizo un campito
en su apretada agenda para hablar con Espantapájaros y contarnos
cómo, siendo publicista y diseñador gráfico, ahora
se dedica a ilustrar libros para niños y a dar talleres en las bibliotecas
públicas de Bogotá.
¿Cómo nació ese deseo de hacer del arte el trabajo
y la pasión de tu vida?
Ese deseo nació desde muy muchachito. Recuerdo que a los 4 o 5
años yo ya tenía un lápiz en la mano; pasaba el tiempo
buscando papeles y colores por todas partes. Los regalos que me hacían
mis papás eran cajas de lápices de color. Toda la vida me
encantó dibujar.
Quise estudiar arquitectura, me fascinaba pero, por diversas circunstancias,
no fue posible. Muy joven y sin haber hecho “carrera”, entré a trabajar
como asistente aprendiz a una agencia internacional de publicidad
muy importante que iniciaba sus labores en Colombia. Allí pude trabajar
en arte y comencé a hacer lo que más me gustaba: dibujar.
Tuve un maestro que creyó en mí, me ayudó y me “paladió” mucho.
Creyó que yo tenía posibilidades y eso me dio mucha confianza.
En aquella empresa crecí y avancé profesionalmente pero,
por cuestiones financieras, salí de ahí a otra empresa internacional,
donde tuve muy buenas oportunidades. Por esa época me casé y
después de un año me volvieron a llamar de la primera empresa,
ofreciéndome unas condiciones muy favorables para mi futuro. Así logré que
mi sueño de niño se hiciera realidad.
¿Cómo
nace el libro ABZOO?
Yo siempre me he sentido un aprendiz de la vida y, en cuestiones de arte,
todavía más. Por eso cuando trabajaba en una de las compañías
tuve oportunidad de viajar a diferentes países para recibir entrenamientos
en mi carrera. Estuve en Nueva Cork e Inglaterra y pude visitar las
sucursales de la compañía en Bélgica, España,
Italia y Francia. De esa forma, me fui haciendo realmente un profesional.
Entonces en 1968, la compañía me trasladó a Caracas
y comencé a
realizar nuevas actividades. Monté un estudio de diseño gráfico
con mis hijos. Después de un tiempo tuvimos que cerrarlo por la
crisis venezolana. Allí me retiré de la publicidad, me dediqué a
ilustrar, a ilustrar y a ilustrar… Quería encontrar simplicidad
en los trazos de los animales, tratando de resolverlos con otro tipo
de color, hasta que un curador de la galería nacional de Caracas
vio mi trabajo y me dijo que lo que yo hacía había que publicarlo,
porque esos dibujos no se podían quedar guardados en una gaveta.
Me contactó con el Banco del Libro de Venezuela y ahí empezó ABZOO.
¿Qué otros
libros has ilustrado?
Hice la Galería de ilustres animales venezolanos para
la Fundación Polar. El libro habla acerca de las características
y del hábitat de algunos animales como el chigüiro, el jaguar,
el oso frontino y otros. Cada información está acompañada
por una ilustración que muestra las formas de estos animales.
Camelia ediciones me pidió un libro ( AnimaLuchos. Colorín
coloreado) para que los niños, a partir de un diseño en cuadrícula,
dibujaran y colorearan diferentes animales.
Hice también un libro muy interesante para Seguros Bolívar:
la Historia de Colombia toda ilustrada.
Ahora estoy diseñando cosas muy interesantes con México.
Me va a editar tres libros para niños: La fauna mexicana , Los
simios del mundo y Los insectos del mundo. Dos de ellos
los compra el Ministerio de Educación mexicano y hacen una impresión
de 150.000 ejemplares de cada uno, para repartirlo gratuitamente a las
escuelas.
Esto me ha encantado, porque lo que yo pretendo es que mi trabajo llegue
a donde tiene que llegar: a los niños.
Y aunque nunca pensé ilustrar para niños, mi estilo les
gustaba a los clientes de las agencias con las que yo trabajaba,
cuyos productos tenían que ver mucho con los niños. El tipo
de ilustración que yo hago es sencillo, lleno de formas simples
que “comunican
cierta amistad con los animales”. El tigre, el león y otros animales
salvajes, no aparecen como los depredadores sino, como “tipos simpáticos” llenos
de color y de diversas formas que agradan tanto a los más pequeños
como a los más grandes. (Aunque disfrutan observándolos de
distinta manera).
¿De los libros publicados, has hecho sólo
la ilustración
o también el texto?
La mayoría de los libros que
hecho los ilustro, los escribo o adapto el texto y los diseño
yo. Si es posible me siento frente a la impresora a ver y a probar los
colores. Eso me encanta y lo disfruto mucho, porque además los
colores en mi ilustración, tienen que ser muy
precisos. Ellos dan la luminosidad, la transparencia y aquello que
quiero comunicar con cada animal.
En esta última temporada, Lucho está dedicado también
a hacer talleres de ilustración con los niños y adultos
que asisten a las bibliotecas públicas de Bogotá. Esperamos
contar con él en Espantapájaros para que pueda compartir
con nosotros sus historias y sus pinturas.
